Cuando me planteé por primera vez hacer un tebeo, un amigo me habló de la revista Kiss Comix. Era una buena forma de entrar en el mundillo de los tebeos. Así que preparé una historia y me fuí con ella a Barcelona. Allí conocí a su histórico editor J.M. Berenguer.
Yo era un chavalín y estaba un poco avergonzado enseñando la historia erótica que había preparado. El Sr. Berenguer, hombre maduro y con aspecto respetable, se puso sus gafas de vista con elegantes movimientos y ojeó las páginas con detenimiento. Al acabar, me miró fijamente y me dijo: “Más venosas y todo más húmedo...” ¿Cómo? dije yo. “Las pollas. Deben ser mucho más venosas, como a punto de estallar. Y los coños tremendamente húmedos” me respondió sin inmutarse.
Con la ayuda de J.M. Aguilera hice tres historias cortas para la revista. Fue muy divertido.